Buena Estrategia Mala Estrategia Richard P R... ~upd~ Jun 2026
En el mundo corporativo y la gestión pública, la palabra "estrategia" se ha vuelto omnipresente. Se escucha en salas de juntas, se lee en memorias anuales y se enseña en escuelas de negocios. Sin embargo, según Richard P. Rumelt, uno de los pensadores más influyentes en el campo de la gestión estratégica, la mayoría de lo que etiquetamos como "estrategia" no es estrategia en absoluto. Es, en sus propias palabras, "malas estrategias".
En "Buena Estrategia, Mala Estrategia", Richard P. Rumelt proporciona una visión profunda y práctica sobre cómo desarrollar estrategias efectivas y evitar las trampas comunes que llevan a las organizaciones al fracaso. La obra de Rumelt destaca la importancia de un análisis profundo, un diagnóstico claro, una orientación a la acción y un enfoque en la esencia de la organización. Al aplicar los principios de la buena estrategia, los líderes y gerentes pueden mejorar su capacidad para tomar decisiones informadas y lograr los objetivos deseados. En última instancia, la buena estrategia es fundamental para el éxito de cualquier organización, y la obra de Rumelt es un recurso valioso para aquellos que buscan mejorar su comprensión de la estrategia y su aplicación en el mundo real. Buena Estrategia Mala Estrategia Richard P R...
La mala estrategia ocurre cuando un líder confunde establecer (lo que quiere lograr) con tener una estrategia (cómo lo va a lograr superando obstáculos). En el mundo corporativo y la gestión pública,
– She sent scouts to map the warlords’ routes and hydrologists to find underground aquifers. Diagnosis : The northern pass was the key vulnerability. The drought was severe, but a hidden aquifer lay under the eastern hills. Rumelt, uno de los pensadores más influyentes en
Si tras quitar "sinérgico", "innovador", "de clase mundial" o "basado en el cliente" no queda nada concreto, es mala estrategia.
Aunque esto suena profesional, Rumelt argumenta que es una farsa. Una visión no es una estrategia. Una visión es un estado futuro deseado; la estrategia es el camino para llegar allí. Una empresa puede tener una visión de dominar el mercado, pero si no tiene un plan lógico para superar a sus competidores con recursos limitados, esa visión es solo una fantasía.